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El sistema de calefacción natural para el hombre transmitido a través de los siglos desde la más antigua civilización |
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El origen de la técnica
de calefactar el ambiente con el calor emitido desde el pavimento se
remonta a muchísimos años atrás. Documentos y objetos arqueológicos
testimonian que este tipo de calefacción fue utilizado hace más de 2000
años por las civilizaciones china, egipcia y romana. El sistema adoptado
en China y en Egipto consistía en situar un brasero o fogón enterrado,
haciendo circular el humo producido debajo del pavimento del local a
calentar. Más sofisticado e ingenioso era el sistema romano: la
temperatura del local se obtenía calentando desde el hueco debajo del
pavimento a lo largo de las paredes, mediante el gas de la combustión
del brasero o fogón externo. De todas formas, solo a partir del inicio
del siglo pasado empieza a difundirse la calefacción de suelo radiante
en su configuración actual; es el termotécnico inglés Barker, quien en
el año 1908 por primera vez patenta "un sistema para calefactar locales
con agua caliente conducida mediante un tubo por debajo del pavimento".
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El descubrimiento revolucionario se produce en los primeros años de la década de los 60, mediante la aparición de polímeros plásticos para la fabricación de tubería con el fin de eliminar los problemas de corrosión e incrustación, facilitando la puesta en obra y reduciendo los costes de instalación. La crisis energética de los años 70, supuso la obligación de aislar térmicamente los edificios, lo que hizo posible calefactar el ambiente a partir de temperaturas muy bajas, favoreciendo así la aplicación de la calefacción por suelo radiante; el actual sistema a panel permite finalmente la posibilidad de introducir favorablemente las innumerables ventajas que el sistema está en grado de ofrecer.
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